Denuncias falsas y simulación de delito. (I) Denunciar falsamente un robo, torpe picaresca.

Sí. Te dicen en tu compañía de telefonía móvil que no te renuevan tu terminal si no presentas una denuncia de robo.

Y como te mola un móvil nuevo que ha salido y que cuesta una fortuna pero tu compañía te lo deja mucho más barato, vas, te presentan en la comisaría, dices que te lo han robado dos tipos en el parque. Y das todo tipo de detalles: en qué banco estabas sentado con tu hijo, a qué hora sucedió, cómo era el móvil que se han levado, que además te han robado la cartera y que tenían pinta de gitanos o de sudamericanos. Lees la denuncia, la firmas, te vas tan contento, la escaneas, la mandas por mail a la operadora, y pides ese móvil sin el que no puedes vivir. Te vas a ahorrar una pasta, piensas.

Pues mira por dónde, no.

Con tanto dato, la policía –que hace su trabajo- se da cuenta de que hay una cámara de seguridad apuntando justo donde tú has dicho. Buscan los registros de ese día y esa hora y, efectivamente, ahí apareces tú mandando mensajitos con el móvil mientras tu hijo corretea aquí y allí intentando llamar la atención. Lo normal.

Pero de dos tipos que se os acercan y os intimidan para que le entregues el móvil, nada de nada.

Y la policía te llama. Y te pregunta para que le confirmes si fue en efecto ese día y en esa hora. Por supuesto, insistes: ninguna duda. Fue en ahí y en ese momento cuando se te ocurrió la brillante idea, no cuando te robaron. Esto te lo callas, claro. Y sonríes.

La siguiente vez que tienes noticias del asunto no es porque te ha llegado la cajita con el móvil nuevo: te acaban de detener.

Esto no es un cuento. Ha sucedido en varias ocasiones. La denuncia falsa está tipificada en el artículo 456 del Código Penal. Y si con ella has intentado cobrar un seguro u obtener un provecho, también te puede caer algo por estafa. Pero en esta ocasión nos ceñiremos a la denuncia falsa.

Sin embargo, es verdad, aquí no se trata de denuncia falsa sino de una simulación de delito. Y ello porque, al menos, has tenido la prudencia de no denunciar a alguien en concreto. Si la policía llega a enseñarte su catálogo primavera-verano de fotografías de sospechosos y decides señalar a uno porque tiene cara de mal tipo dando así más credibilidad al asunto, sí estaríamos hablando de denuncia falsa: estarías acusando falsamente a una persona de haber cometido una falta o un delito. Sin embargo, no has llegado tan lejos y te has conformado con ir a la comisaría a decir que te han robado. Dando tantos datos falsos que, al final, te han pillado  mintiendo, eso sí. Si das pocos datos, te piden más y, si das muchos, te pueden cazar mintiendo: es su trabajo. En este caso, como hemos dicho, se trata de una simulación de delito  (art. 457 C. Penal), también se trata de un delito contra la administración de justicia y está penado con multa de 6 a 12 meses. Consiste en simular ser víctima (o también responsable) o denunciar una infracción penal inexistente ante funcionario judicial o administrativo que tenga el deber de proceder a su averiguación, provocando  actuaciones procesales. El castigo es de multa de seis a doce meses.

Al ser delito, se iniciará una fase de instrucción, con declaraciones, pruebas, después se iniciará la fase oral del procedimiento abreviado, necesitarás abogado y procurador… Y el intento de sacarte un móvil casi gratis te habrá salido por un pico.

Y esto si no se estima que has intentado consumar una estafa o no la has consumado ya: gracias a esta falsedad, te han podido entregar ya el móvil  nuevo o has intentado cobrar un seguro de hogar que contempla este tipo de situaciones. Ahora se están produciendo bastantes situaciones en que, por la crisis, se presenta una denuncia falsa por robo en la calle o en casa: “me han robado la cadena de oro, el reloj, 300 euros, y han salido corriendo”. No dudes de ello: si la compañía de seguro piensa que le has intentado estafar, irá contra ti.

Por otra parte, no olvidemos la segunda parte que a veces puede acarrear: el delito de estafa, es decir, utilizar “engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno” (art. 248 CP) . La estafa está castigada con la pena de prisión de 6 meses a 3 años, si la cuantía de lo defraudado excediere de 400 euros (si no, sería una falta, art. 623 CP) y la pena, localización permanente de 4 a 12 días o multa de 1 a 2 meses.

Si, al contrario, tú eres la víctima de una denuncia falsa, para iniciar acciones judiciales debes esperar a que el procedimiento termine: recuerda que se trata de una denuncia ante funcionario, que se debe haber iniciado el correspondiente procedimiento, y que debe haber concluido. El juez podrá inicia de oficio acciones contra quien te ha denunciado falsamente, o por la simulación de delito, pero también puedes hacerlo tú como denunciante o querellante perjudicado.

En el siguiente post hablaremos de falsas denuncias y simulaciones de delito con mayor gravedad que esta picaresca.

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